El hombre desde su nacimiento enfrenta entre otros interrogantes el ¿Para donde voy? Significa ello que lo que más le interesa es el futuro. Pero y ¿a quién le preguntamos? ¿Cuál será el método más confiable?
De todas maneras el futuro está ligado al destino. El destino es algo que no se ha entendido bien y la gran mayoría de personas lo tiene como “la papelera” en la cual echamos todo aquello que no podemos explicar adecuadamente.
Cuando se da una separación, un encuentro, un hecho trascendental o quizás insignificante pero que causa efectos en la vida, se dice que es “cosa del destino” y asunto arreglado.
Es sorprendente la confusión que experimentan las personas cuando en su búsqueda por hallar la palabra mágica o quizás el milagro que remedie su situación, tocan tantas puertas o se guían por recomendaciones con el argumento de que “a fulano le salió todo lo que le dijeron”
La angustia de tantos ha hecho que se desvirtúen los instrumentos que de una u otra forma orientan adecuadamente hacia una vida mejor. Igualmente aprovechan los “vivos” para engañar o agregar artificios que en nada ayudan, pero que cautivan incautos.
El futuro ha inspirado el arte de adivinarlo y es casi imposible enumerar las múltiples técnicas, la gran mayoría denominadas “mancias”. El afán del hombre por conocer el futuro ha existido siempre y ha influido profundamente en las diferentes civilizaciones y épocas.

El hombre ha observado hasta el comportamiento de los animales, las plantas, las estrellas, los minerales, y ha inventado símbolos para formar lenguajes y darles interpretación que se ajuste a los sucesos de la vida y del mundo. En épocas primitivas era un privilegio solamente de los reyes para ayudarse a gobernar y para ganarle al enemigo en el momento justo y con la estrategia adecuada.
Hasta moisés ha sido calificado como un gran “mago”. En la mitología griega Apolo era el señor del Oráculo de Delfos en donde se consultaba a deidades y seres sobrenaturales acerca de sucesos futuros. Era Pitia la encargada de dar la respuesta. No olvidemos que en la entrada del oráculo se leía la frase “CONÓCETE A TI MISMO”. Griegos y romanos creían en pitonisas, los babilónicos consultaban sacerdotisas y creían en los sueños. Cómo olvidar a José interpretando sueños.
Vale la pena entonces repasar un poco los diferentes medios mal llamados adivinatorios, pues adivinar es propio de seres divinos.
Clarividencia: es una experiencia psíquica común. Se manifiesta en forma de visiones internas o externas, es la percepción de objetos, sucesos o persona que no pueden ser captadas con los sentidos normales. Es una facultad normal que incluso algunos animales la poseen (gatos, perros, ratones, serpientes)
Geomancia (Feng shui): Arte chino que combina misticismo, ciencia y superstición para determinar salud, prosperidad y suerte futura. Se basa en los paisajes y la ubicación de los hogares, oficinas, edificios y hasta tumbas. FENA sui se traduce como “viento y agua” La idea es que se debe estar en armonía con la tierra y aprovecha el chi.
I Ching: es el libro de la mutaciones, consiste en 64 hexagramas y se le consulta como oráculo. No da respuestas concretas pero inspira al consultante a buscar la respuesta en su intimidad. Es como un maestro que orienta al alumno. La consulta es un ritual Se dice que inspiró a Lao-tzu y lo menciona en el Tao Te Ching.
Precognición: Es el conocimiento o percepción directa del futuro obtenido por medios no ordinarios. Ocurren en un 70% durante el sueño, y otras en estado de vigilia y algunas en pensamientos repentinos como “presentimientos”. Puede ser inducido por trances (mediumnidad). Se presentan 48 horas antes del hecho y con frecuencia 24 horas antes. Unas pocas comprenden meses y años.
Predicción: se basa en el conocimiento directo del futuro. Se basa en la intuición, los sueños, visiones y en la interpretación de símbolos como en la astrología, el tarot, la numerología, la quiromancia y otros más. A veces se encuentran dones que hacen que las personas sean proféticas.
Premonición: es un tipo de profecía que tiene un sentido de prevención y de presagio de un probable hecho futuro. Es como un estado de ansiedad e intranquilidad por el sentimiento de un pálpito. Tiende a anunciar, desastres, accidentes, muertes y hechos emotivos e impactantes.
Presagio: es una señal sobrenatural o psíquica que revela un acontecimiento futuro. A veces se utilizan señales animales y se busca hasta en sus entrañas.
Profecía: visión o revelación inspirada por la divinidad. Pueden incidir sobre razas, pueblos y países. En toda religión existen grandes profetas.
Oráculo: Método de adivinación y profecía en que se consulta a deidades y seres sobrenaturales, usualmente por medio de un médium humano, que, mientras se encuentre en trance, permite al ente expresarse... A lo largo de la historia, las más diversas culturas han recorrido con frecuencia a los oráculos en procura de consejo y de orientación respecto al mejor curso de acción a seguir.
Los griegos, lo romanos, los egipcios y los africanos entre otros han acudido a este instrumento.
Numerología: Sistema de adivinación y de magia que se basa en la noción de que el universo está construido siguiendo un modelo matemático y de que todas las cosas tienen una expresión numérica que corresponde a sus vibraciones. Reduciendo a números el nombre, la fecha y el lugar de nacimiento de una persona, es posible determinar el carácter, su destino y su suerte. Tiene muchos usos.
Ouija: Tablero y señalador utilizados como medio para entrar en contacto con los espíritus y otros entes. Los precursores se remontan a la antigüedad. Quienes la usan quieren adivinar el futuro, encontrar objetos perdidos o predecir la simple cotidianidad. Es un método satanizado por comunidades religiosas.
Quiromancia: Método de adivinación que se basa en forma de la mano y en las líneas y elevaciones de la palma de la mano y de los dedos. La quiromancia es una de las más antiguas técnicas adivinatorias. Refleja las condiciones del momento como muchas otras técnicas.
Runas: Antiguos símbolos alfabéticos escandinavos y teutónicos a los que se atribuyen diversas propiedades mágicas, místicas y adivinatorias. Predicen la buenaventura. Alcanzaron popularidad en la era de Hitler.
Santería: Religión surgida del sincretismo de ritos africanos antiguos con el catolicismo. Los ritos y prácticas de la santería se relacionan con los del vudú. Llega al continente americano del África. La adivinación del futuro se hace por medio de la lectura de los caracoles de la mesa de Itá. Los caracoles son “voceros” de los orichas.
Tarot: El tarot es una baraja que consta de 78 naipes divididos en dos grupos, los Arcanos Mayores (22) y los Arcanos Menores (56), los cuales tienen cuatro palos de diez naipes cada uno. Algunos le dan origen en Francia, otros en el antiguo Egipto. Los naipes se leen en un rito y tiene diferentes tiradas. Requiere de gran intuición. Se utiliza en meditación.
Astrología: Es el más antiguo sistema de observación del futuro mediante el comportamiento humano. Utiliza los planetas principales del sistema solar. Es el sistema más definido como ciencia, gracias a que todo se puede llevar a comprobación.
Hoy por hoy es reconocida como ciencia del comportamiento humano. Tiene muchos detractores pero más por ignorancia que por su conocimiento. Carl G. Jung consultaba algunas veces el horóscopo de sus pacientes para buscar el potencial interno y los problemas latentes. Sus aplicaciones son múltiples y no se usa para predecir sino para prevenir.
Hernan Muñoz Quintero.
Fuente:
Enciclopedia HarperCollins de lo místico y paranormal.
Harper Collins Publishers.
LatinAmerica
1.994