lunes, 29 de diciembre de 2008

EN EL 2009, ¿INSPIRAR O MOTIVAR?

Según la real academia inspirar significa “hacer penetrar aire en los pulmones, de otra forma es hacer brotar un sentimiento, infundir entusiasmo” y motivar significa “dar motivo para una cosa” es como tener una causa para hacer algo.
En nuestra sociedad utilizamos con frecuencia la palabra motivar para hacer que los estudiantes y en general quienes ejercen un trabajo incrementen sus esfuerzos para lograr mayor rendimiento en cada tarea. En nuestro bello país los colombianos tan dados a la crítica y autocrítica, considero personalmente necesitamos más inspiración que motivación.

Colombia es el país admirado y envidiado aún por extranjeros que nunca nos han visitado. Quienes pasan por aquí corren el grato riesgo de enamorarse de nuestra tierra y su gente y quedarse para siempre. Lo curioso es que prosperan con acierto y quizás con menor esfuerzo que los colombianos. ¿Por qué será? , considero que se debe a la inspiración que les proporcionamos con nuestras atenciones y aperturas que se traducen en confianza en ellos mismos.

La antigua frase “conócete a ti mismo y conocerás el mundo” tiene una validez insospechada, permite el hecho de saber hasta donde llegan nuestros límites. Pero como ni siquiera lo intentamos, quedamos a merced de los demás quienes con condiciones innatas comprometen nuestra admiración y hasta nuestra sumisión. Algunos ejemplos ilustran mejor la idea:
Un verdadero líder es el que nos inspira a ser mejores cada día.
Un padre es el que inspira a sus hijos a conquistar el mundo con originalidad.
Un buen amante es el que inspira al amor, al goce y a la fidelidad.
Un buen esposo inspira a su esposa a ser la compañera ideal y ser feliz.
Un buen jefe inspira a sus empleados a trabajar con compromiso.

En mi concepto la motivación no se logra estimulando el positivismo, pues este es subjetivo. Nadie puede motivar a otro a que sea mejor. La automotivación es válida puesto que para todos es claro que existe no sólo una fuerza sino muchas dentro nuestro interior que nos inspiran actitudes y conocerlas duplica el beneficio de la experiencia, además de fortalecer el carácter. Existen momentos que en que sentimos un dictado interior que se convierte en un espíritu inspirador como lo tienen los artistas, los músicos, los compositores, los políticos, los gobernantes. Esa inspiración transforma los momentos amargos en proyecciones, los sueños se hacen realidad y el éxito se entroniza en el corazón para dar sentido a la vida.

Vale la pena hacer uso de la Astrología para conocer cuáles son nuestras fuerzas inspiradoras del bien y del mal para optimizar o corregirlas. El estudio a través de la carta natal revela los significados fundamentales para el autoconocimiento y la transformación requerida.

Abramos nuestra mente a los conocimientos que de una u otra manera exploran al ser humano para identificar su estructura emocional y sus talentos y poder así inspirarle calidad de vida y rendimiento en cada acto y en cualquier escenario.

Inspírense y envíen sus comentarios.


Hernán Muñoz

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