lunes, 29 de diciembre de 2008

LOS MAESTROS NO MUEREN…….

Asistí ayer a lo que no quería jamás, en contradicción con mi condición humana de ser un simple mortal, al funeral de quien fuera un excelente amigo, compañero y maestro, y como dice la canción de otra inmortal, Violeta Parra, Gracias a la vida, que me ha dado tanto. Me ha dado la risa y me ha dado el llanto. Así yo distingo dicha de quebranto. Sí, la dicha de haber tenido el privilegio de ser contado entre sus amigos y como en su poema Mario Benedetti:
“Tu voz no quiere cantar
tu voz se esconde en el llanto
si pregunto tu quebranto
es sólo por preguntar
desde que tu pena existe
como un ileso sentido
todo está triste y cumplido
todo está cumplido y triste”

Pero la verdad y tal como lo sentí en su familia cercana, Alejandrina, María Elena, Félix Alberto y Consuelo, José Elkin, Alba, tengo un contento por haber pasado a su lado tantos instantes, (que bueno hubiesen sido días, semanas o años), por eso es el quebranto, pues queda un déficit en el alma, es el punto de quiebra de una relación que me dio tantas risas, tantas enseñanzas, tantas esperanzas. ALBERTO VILLA VÉLEZ era para tantos seres y tantas instituciones punto de apoyo como lo fue Rowan el portador de El Mensaje a García, nada le quedaba a medias, y cuando muchas veces creyó equivocarse lo hizo siempre de manera razonable.

De el aprendí que:
“Para todo uno debe estar lleno de buenas razones”
“Cuando se va aprestar un servicio es ahora. ¿Por qué no hacerlo ya? ¿Para que darle tantas vueltas al asunto?”
“Lo simple y lo sencillo libera la voluntad y no le resta fuerzas a las ganas de hacer cosas”
“Todo es posible mientras se tenga fe en Dios, La Virgen María y sobre todo en uno mismo”
“Para que pelear con el pasado si hay tanto para hacer en el futuro”
“Siempre hay que ser parte de la solución y no del problema”
“La gratitud, y reconocer lo bueno de cada acción y cada persona son semillas para la hermandad sin exclusiones y la paz”

Caicedonia y como Alberto la bautizó, La Centinela delValle, ha dado al mundo, poetas, escritores, artistas, excelentes servidores de Dios en el Clero, pintores, hombres con gran espíritu progresista, políticos, gobernantes destacados, periodistas ilustres, hombres de ciencia, educadores brillantes y desde mi perspectiva nos dio un autentico MAESTRO.

Cómo no reconocer en Alberto Villa Vélez un ser con tantos excedentes y tanto desprendimiento para compartirlos:

Excedentes:

Para motivar la amistad.

Para ayudar a los más necesitados, como fuera.

Para conquistar en cualquier escenario corazones y quedar como una impronta en la mente de quienes escuchaban sus opiniones y gracejos.

Para hacer reír en lo momentos en que se necesitaba desafiar una crisis. Su incomparable sentido de humor era como la espada de Alejandro para desatar el nudo gordiano de cualquier discusión y problema.

Para exponer ideas con visión futurista. Alberto era el hombre de lo posible.

Para dejar de ser cotidiano y convertirse en un ser histórico, en el ejercicio de obtener resultados sin afanes de figurar, solo con el fin de cumplir con misiones ajustadas al Plan Divino, y tomar como premio su transformación interior. Por eso Alberto no se detenía en el resultado logrado, su fuerza interior era progresar sin pausa.

Para demostrar que la satisfacción del buen arquero no es alcanzar la diana perfecta sino alimentar la disciplina para templar la cuerda, colocar la flecha, ajustar el sistema a su cuerpo y medir la fuerza para calcular el impulso suficiente para obtener el resultado.

Para probar, y para ello no olvidaba su beso cotidiano a la imagen de la Virgen María, en el rincón hecho altar de su sala, quien era su mejor centinela, que el mundo espera ser atendido con amor y sin escoger la clase de sufrimiento del prójimo. Alberto tenía en su cerebro a Dios y en el corazón a la Virgen. Por ello le era fácil comprender la vida y la emoción de quien se le acercaba así fuese para pedirle un chiste. Para muchos el primer tinto del día era como ambrosía si se hacía en compañía de mi maestro de la vida.

Para demostrar como se es buen ciudadano, sin pedir derechos sino cumplir deberes.

Para mostrarle al mundo y en especial a quienes nos preciamos de ser hijos de Caicedonia, cómo no sucumbir ni doblegarse frente a las adversidades, y mejor ser constante en la lucha, en la creencia de un mundo mejor, y de qué manera se es protagonista con el más elevado sentido de pertenencia.

Para convertirse en visionario incondicional y con actitud dispuesta a trabajar en grupos o de manera individual, pues lo fundamental no da espera. Quien sino Alberto tiene el mejor inventario de ideas realizadas y proyectadas. Que buenas tareas dejó.

Para dar el ejemplo de lo que vale orientar y ser modelo para una familia sin tacha y que sin dudas será tu prolongación encarnada.

Para respetar actitudes, creencias, principios, valores de los demás, sin distingos de naturaleza alguna y aplicar a cada paso la gratitud. Nunca ahorro reconocimientos.

Para dejar constancia durante su existencia no solo de haber experimentado muchas de las propuestas del mundo, sino de haber elegido el gusto por los viajes por tantos lugares del mundo, por la buena comida, los buenos vinos y aguardientes sin ir más allá de sus posibilidades y buenas costumbres.

Para asegurarse que su ego no lo impulsara a nada, para que la paciencia fuera su credo, para señalar la verdad a los demás, para practicar altruismo motivado solo por la intuición y apoyado por las mejores intenciones, para nunca demostrar que sabia mucho, sino hacerse entender, para ser un modelo ante el mundo como de verdad lo fue y de manera insobornable. Ya estás en la eternidad, pero imposible olvidarte. Vivirás por siempre en la historia y que bueno será hablar de ti a través del tiempo. Es la inmortalidad.

Otro contento que me queda es el de haber disfrutado su talento histriónico en aquellos momentos en que nuestro Yo Payaso nos dio la oportunidad de ser auténticos con la perspectiva espiritual de percibir la risa de los demás, como alimento para nuestro espíritu. Fue en el Rincón de Antaño, la incubadora de todas las emociones humanas posibles, donde brotó lo máximo de su ingenió para el humor, allí fuimos testigos que Alberto supo no tomarse la vida en serio y sin embargo logro hacer y participar en tantas cosas trascendentales. Es que el Rincón amado por tantos representa la metáfora de Garrick, pues allí aprendemos a reír con llanto y también a llorar a carcajadas.

Te agradezco, Maestro Alberto, el haberme compartido tantas y maravillosas amistades que conquistaste y sobre toda una en especial como ha sido la de Humberto Duque Gómez otro ser que pareciera haber nacido sin ego. Dios los hace y ellos juntan.

Gracias a la gran oportunidad de haber conocido a José Elkin, quien no ocultaba el orgullo de ser su hermano y cuyo afán era compartirlo. ¡Que maravillosa genética!

Doy gracias al Todo Poderoso por enriquecer mis recuerdos con tan bello ser humano. De verdad, Alberto Villa, quiero estar contigo donde Dios te tenga, ojalá pueda darle a mi alma la guía para lograrlo, lo cual sería el mejor negocio de mi vida.

Como dijo Walt Wihtman, mi poeta preferido:
¡Oh Capitán, mi Capitán! La áspera senda ha terminado.

Un aplauso del amigo,

Hernán Muñoz Quintero.

Hmplandevida3@yahoo.es

EN EL 2009, ¿INSPIRAR O MOTIVAR?

Según la real academia inspirar significa “hacer penetrar aire en los pulmones, de otra forma es hacer brotar un sentimiento, infundir entusiasmo” y motivar significa “dar motivo para una cosa” es como tener una causa para hacer algo.
En nuestra sociedad utilizamos con frecuencia la palabra motivar para hacer que los estudiantes y en general quienes ejercen un trabajo incrementen sus esfuerzos para lograr mayor rendimiento en cada tarea. En nuestro bello país los colombianos tan dados a la crítica y autocrítica, considero personalmente necesitamos más inspiración que motivación.

Colombia es el país admirado y envidiado aún por extranjeros que nunca nos han visitado. Quienes pasan por aquí corren el grato riesgo de enamorarse de nuestra tierra y su gente y quedarse para siempre. Lo curioso es que prosperan con acierto y quizás con menor esfuerzo que los colombianos. ¿Por qué será? , considero que se debe a la inspiración que les proporcionamos con nuestras atenciones y aperturas que se traducen en confianza en ellos mismos.

La antigua frase “conócete a ti mismo y conocerás el mundo” tiene una validez insospechada, permite el hecho de saber hasta donde llegan nuestros límites. Pero como ni siquiera lo intentamos, quedamos a merced de los demás quienes con condiciones innatas comprometen nuestra admiración y hasta nuestra sumisión. Algunos ejemplos ilustran mejor la idea:
Un verdadero líder es el que nos inspira a ser mejores cada día.
Un padre es el que inspira a sus hijos a conquistar el mundo con originalidad.
Un buen amante es el que inspira al amor, al goce y a la fidelidad.
Un buen esposo inspira a su esposa a ser la compañera ideal y ser feliz.
Un buen jefe inspira a sus empleados a trabajar con compromiso.

En mi concepto la motivación no se logra estimulando el positivismo, pues este es subjetivo. Nadie puede motivar a otro a que sea mejor. La automotivación es válida puesto que para todos es claro que existe no sólo una fuerza sino muchas dentro nuestro interior que nos inspiran actitudes y conocerlas duplica el beneficio de la experiencia, además de fortalecer el carácter. Existen momentos que en que sentimos un dictado interior que se convierte en un espíritu inspirador como lo tienen los artistas, los músicos, los compositores, los políticos, los gobernantes. Esa inspiración transforma los momentos amargos en proyecciones, los sueños se hacen realidad y el éxito se entroniza en el corazón para dar sentido a la vida.

Vale la pena hacer uso de la Astrología para conocer cuáles son nuestras fuerzas inspiradoras del bien y del mal para optimizar o corregirlas. El estudio a través de la carta natal revela los significados fundamentales para el autoconocimiento y la transformación requerida.

Abramos nuestra mente a los conocimientos que de una u otra manera exploran al ser humano para identificar su estructura emocional y sus talentos y poder así inspirarle calidad de vida y rendimiento en cada acto y en cualquier escenario.

Inspírense y envíen sus comentarios.


Hernán Muñoz

domingo, 21 de diciembre de 2008

PARA COMPARTIR

HAGAMOS UN TRATO
Compañera
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo.

Sí alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo.
Sí otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo.
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

Mario Benedetti

sábado, 20 de diciembre de 2008

ASTROLOGIA Y FILOSOFIA



La experiencia personal me estimula a decir que la fusión entre estos dos conocimientos es hoy por hoy fundamental, pues si bien la Astrología expone significados a través de signos, planetas y casas, la filosofía nutre los diálogos encaminados a explicar la esencia de los fenómenos acaecidos en la vida humana. Como lo dijo Hume, el fin es buscar una respuesta a cada suceso.


La Astrología muestra la configuración del subconsciente, es como el rayo que despierta al ser interior y le permite la visión de si mismo, despeja los interrogantes ¿Quién soy?, ¿Cuál es mi papel en el mundo?, ¿Hacia donde me dirijo?. En tanto que la filosofía da luces acerca de cómo darle sentido a la vida, cómo equilibrar las fuerzas interiores con las fuerzas emanadas del mundo exterior.


La vida es bella pero es un bien fungible, cada día se agota y aunque muchas de las funciones biológicas se conservan, la disponibilidad de ellas se restringe de manera acelerada. Por lo tanto deberíamos apresurarnos a disfrutarla a cada instante conservando el rumbo apropiado.
El astrólogo se especializa en el destino humano y al aplicar la filosofía en las asesorías, sin duda se propone mejorar la calidad de vida, señalar las herramientas para disminuir riesgos y dar las claves para que la felicidad sea una causa y no un efecto.

EL EMOTIVO FIN DE AÑO

Chamalú, líder espiritual boliviano, en su libro Me declaro vivo, escribe:
“Y desde que modificamos nuestra modalidad perceptiva, las ventanas desde las cuales abordamos la realidad pasan a ser otras; un nuevo paisaje multidimensional se abre convertido en océano multicolor que nos invita a sumergirnos y desintegrarnos en todos los colores, arco iris danzante, sol de media noche. La vida es la aventura más maravillosa que nos podía ocurrir: la mejor ocurrencia de Dios, sólo precisamos cuidar de no estar mirando por una ventana inadecuada”.
Cuando inevitablemente estamos frente a la realidad de un fin de año, lo primero que se nos ocurre decir es: borrón y cuenta nueva. No nos detenemos a pensar en las causas que originaron nuestros éxitos ni nuestros fracasos. Si nos fue bien económicamente queremos ganar el siguiente año el doble o mucho más, si nos fue mal expresamos: “espero que ahora sí mejore mi destino”. Preferimos adoptar agüeros que formularnos propósitos para modificar hábitos que cambien nuestro sentido de vida.
Las ventanas que menciona Chamalú, representan, las áreas o escenarios que nos corresponde desarrollar desde que llegamos a este hermoso mundo. Para la Astrología significan las doce casas y es a través de ellas que movemos nuestras energías para convertirlas en fortalezas o debilidades. Las energías son los talentos o nuestros puntos de anclaje. Las casas son las receptoras de nuestras buenas o malas acciones, son las ventanas a través de las cuales tenemos al frente una perspectiva del mundo, como cuando se construye una vivienda, depende de su ubicación, este, oeste, norte o sur, la forma como captamos el paisaje de un amanecer o un atardecer. Ellas nos permiten disfrutar placeres, como cuando abrimos en la mañana una ventana y sentimos una invitación a salir en la conquista de lo mejor para nuestra existencia, o por el contrario todo lo vemos nublado o estéril, en cuyo caso elegimos encerrarnos. Muchas veces apenas si miramos a través del vidrio y no nos percatamos de que esta sucio y nos distorsiona la realidad y lo que es peor, no se nos ocurre limpiarlo.
Los calendarios nos señalan el fin de año, es el fin de una temporada, el termino de un ciclo ya establecido por el hombre, bien para presupuestar utilidades o para medir la prosperidad. Pero para fortuna de muchos que no alcanzaron sus propósitos, es el comienzo de un nuevo reto, es la invitación a una nueva aventura nutrida de esperanzas.
Que bueno que presupuestáramos el placer y no lo dejásemos a la “suerte”, así podríamos ejercer el placer de renovar el amor, el placer de sentirnos sanos, el placer de aprender cosas nuevas, el placer de proyectar metas alcanzables. Alguien dijo que “con placer la vida es una aventura creativa y sin placer la vida es una lucha por sobrevivir”.
Por estos días los empresarios ajustan a marchas forzadas sus presupuestos para el 2009, y toman en cuenta los posibles riesgos, las mejores oportunidades que brinda el mercado, las fortalezas y debilidades de sus productos y de su gente, considerando la hecatombe del 2008 y como va a ser la recuperación.
¿Acaso están haciendo lo mismo con sus vidas?, tienen calculado ¿cuál sería su punto de quiebra, familiar, social, económico o afectivo? ¿Tienen idea de sus escenarios para el crecimiento interior y el “mantenimiento de su alma”? ¿Están planeando su capacitación mental, espiritual y corporal? ¿Y todo lo anterior abarca a su pareja y a sus hijos? Preguntar es el mejor método para hacer introspección, y como sabemos que no hay respuestas malas sino preguntas mal formuladas, los invito a que reflexionen acerca de su autenticidad y a que no olviden que todos somos habitantes del sistema solar lo cual nos indica que por más soberbios y prepotentes que nos sintamos, somos tan complejos y la vez tan simples y frágiles como una hormiga. He ahí la grandeza de Dios, al no dejar cabos sueltos y al darnos tantas fuentes de saber.

Ojalá el año 2009 sea la oportunidad para realizar el futuro planificado.

Muchas felicidades.